¿Qué son los contratos inteligentes en la blockchain? Cuatro casos de uso del mundo real
Los contratos inteligentes son programas automatizados que facilitan las transacciones entre las partes en la blockchain.
En lugar de estar escritos en una jerga jurídica que posteriormente interpretan los intermediarios, los contratos inteligentes se construyen con un código que activa unas acciones cuando se cumplen determinadas condiciones.
El concepto de “contratos inteligentes” fue acuñado por Nick Szabo, un informático que también propuso el concepto de “Bit Gold”. Los concibió como protocolos digitales que ejecutan de manera automática las cláusulas de un contrato.
Introducción a los contratos inteligentes 🎬
Los contratos inteligentes están revolucionando la manera en que se llevan a cabo las transacciones. Estos contratos autoejecutables ejecutan automáticamente sus cláusulas con base en normas preestablecidas, de modo que eliminan la necesidad de que participen intermediarios en un gran número de procesos. Esta automatización potencia la eficiencia, reduce los costes y fomenta la confianza al permitir que las transacciones se ejecuten tal y como se habían pactado.
Antes de que aparecieran, era prácticamente imposible crear protocolos de criptomonedas complejos que permitieran que diversas partes contractuales hicieran transacciones sin intermediarios. Las aplicaciones tradicionales como Uber o Airbnb acudían a autoridades centrales para que estas velaran por el cumplimiento de las obligaciones contraídas entre los clientes y los proveedores.
Los contratos inteligentes, que funcionan a partir de la tecnología blockchain, constituyen un método más seguro, eficiente y transparente de ejecutar los acuerdos. Al automatizar las transacciones con base en unas reglas predeterminadas codificadas en su programación, estos contratos posibilitan la existencia de unos sistemas sin intermediarios en los que las partes pueden realizarse transacciones directamente entre ellas sin que tenga que intervenir una autoridad central.
Este artículo analiza la historia de los contratos inteligentes, su funcionamiento, los beneficios y limitaciones principales y cómo están cambiando el panorama en diferentes sectores.
Explicación de los contratos inteligentes 📖
Los contratos inteligentes son programas autoejecutables que se almacenan en la blockchain y que llevan a cabo transacciones basándose en unas condiciones predeterminadas. A diferencia de los contratos convencionales, que dependen de intermediarios y de un lenguaje jurídico, los contratos inteligentes usan códigos para ejecutar acciones de manera automática cuando se cumplen unos criterios específicos.
Los contratos inteligentes son como máquinas expendedoras digitales, es decir, cuando se introduce el pago correcto, la máquina entrega el producto, servicio o activo pactados. Este proceso automatizado contribuye a una mayor eficiencia y elimina la necesidad de la presencia de intermediarios.
Los contratos inteligentes, que se encuentran alojados en blockchains descentralizadas, facilitan las transacciones con transparencia. Su carácter inmutable garantiza que permanezcan inalterables una vez que se despliegan, de modo que ofrecen seguridad y fiabilidad en diversos contextos de aplicación.
Historia de los contratos inteligentes 🔍
El concepto de los contratos inteligentes lo planteó por primera vez en 1994 el informático y abogado estadounidense Nick Szabo, quién también ideó, en 1998, el Bit Gold.
Su idea era crear protocolos informatizados capaces de ejecutar cláusulas contractuales de manera automática, basándose en métodos de transacción electrónica como los sistemas de puntos de venta.
En un artículo publicado en 1996, Szabo definió los contratos inteligentes como “un conjunto de compromisos en formato digital que incluye los protocolos en el marco de los cuales las partes cumplen el resto de los compromisos”. Szabo predijo que los valores y los derivados podrían combinarse en instrumentos financieros complejos, normalizados y negociados de manera eficiente mediante análisis informatizados.
Muchas de sus predicciones se hicieron realidad antes incluso de que se creara la tecnología blockchain. En la actualidad, el trading de derivados se basa en gran medida en las redes de ordenadores que usan estructuras temporales sofisticadas, tal y como había vaticinado Szabo.
Szabo ha negado en repetidas ocasiones la afirmación de que él es quien creó Bitcoin bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto. Sea como sea, su labor inicial sentó las bases de los contratos inteligentes, que son esenciales para la tecnología blockchain y que conforman el futuro de las finanzas y de la tecnología.
Aunque Bitcoin apenas experimentó cambios y el valor de su moneda nunca superó los 0,40 $ durante 2010, a principios de 2011 se produjo un cambio de calado. En febrero tuvo lugar un evento histórico, puesto que, por primera vez, Bitcoin sobrepasó la marca de 1 $. Este momentum continuó hasta llegar a un pico de 8 $ en mayo, pasados unos pocos meses.
Uno de los hitos más destacados durante este tiempo llegó en 2012, al producirse el primer halving de Bitcoin, cuando la recompensa por minar nuevos bloques pasó a la mitad, de 50 BTC a 25 BTC. A pesar de que este suceso apenas fue objeto de noticias en comparación con otros posteriores, constituyó un punto de inflexión en las dinámicas de la oferta de Bitcoin y tuvo repercusiones a largo plazo en el rendimiento de mercado.
A raíz de escándalos como los ataques a exchanges y al control regulador, el valor de Bitcoin experimentó subidas y bajadas considerables durante este tiempo, y allanó el camino para el gran crecimiento que experimentó después.
¿Cómo funcionan los contratos inteligentes? 🧐
Los contratos inteligentes son programas autoejecutables que se almacenan en la blockchain. Estos solo se ejecutan cuando se cumplen las condiciones que tienen predeterminadas. Siguen el planteamiento de “si-entonces” que está codificado en el protocolo de la blockchain.
Cuando se despliega, se distribuye un contrato inteligente en la red de la blockchain, a la espera de que se produzca un evento concreto de activación, como un pago o una fecha específica. Cuando las condiciones especificadas se cumplen y se confirman, el contrato ejecuta las acciones que tiene programadas de manera automática.
La estructura descentralizada de la blockchain garantiza que la ejecución de las cláusulas estipuladas en el contrato inteligente sea transparente, verificable e inalterable. Cada hash de nodos hacia el nodo raíz de la red evalúa el contrato y confirma el resultado, lo que elimina la necesidad de que actúen intermediarios y minimiza las posibilidades de que se manipulen los contratos.
Si bien es verdad que Ethereum sigue siendo una de las plataformas más populares para desarrollar contratos inteligentes, también hay otras blockchains como Tezos, Solana, Polkadot y Cardano que los admiten. El código del contrato es público, por lo que cualquiera puede revisar la lógica.
Los contratos inteligentes están escritos en lenguajes de programación como Solidity, Plutus y Michelson.
Al automatizar y proteger la ejecución de los acuerdos, los contratos inteligentes tienen el potencial de incrementar la eficiencia en diversos sectores, entre ellos, el de las finanzas y el de la gestión de las cadenas de suministro. Estos elementos inteligentes de software mejoran de forma notable las transacciones y los acuerdos digitales.
Si quieres profundizar en las posibilidades que abren los contratos inteligentes, echa un vistazo a nuestro artículo “¿Qué se puede hacer con la tecnología blockchain?”.
¿Cuáles son las ventajas y limitaciones de los contratos inteligentes? 👀
Los contratos inteligentes, cuyo funcionamiento se basa en la tecnología blockchain, representan una mejora considerable en la manera de gestionar los acuerdos y las transacciones. Ofrecen un abanico de ventajas que optimizan los procesos, refuerzan la seguridad y fomentan la confianza. Aun así, tienen ciertas limitaciones que pueden afectar a su eficacia.
Ventajas de los contratos inteligentes
He aquí cuatro de las ventajas más importantes de los contratos inteligentes:
- Automatización y eficiencia: Los contratos inteligentes ejecutan las cláusulas contractuales sin necesidad de que intervenga una persona, lo que favorece que los procesos sean más rápidos y eficientes.
- Reducción de costes: Al desprenderse de intermediarios y reducir la burocracia, los contratos inteligentes reducen los costes y las comisiones de las transacciones.
- Transparencia y fiabilidad: La naturaleza inmutable y transparente de las blockchains garantiza que todas las cláusulas y transacciones contractuales sean visibles y no puedan alterarse, lo que fomenta el sentido de confianza entre las partes.
- Seguridad: Las funciones descentralizadas y criptográficas de la tecnología blockchain sirven como escudo frente a cambios no autorizados y actos de fraude.
Limitaciones de los contratos inteligentes
A pesar de sus ventajas, los contratos inteligentes también presentan diversas limitaciones:
- Subjetividad: La funcionalidad de los contratos inteligentes está limitada por lo que está escrito en su código. Resulta difícil incorporar en el diseño de estos contratos cuestiones tales como un sentido de criterio subjetivo o de flexibilidad.
- Gran dificultad para cambiarlos: Modificar un contrato inteligente puede ser laborioso si el código presenta errores o lagunas. Para cambiarlo se suele necesitar mucho trabajo por parte de la comunidad y el consenso de los hashes de nodos hacia el nodo raíz de la red.
- Incorporación de datos del mundo analógico: Muchos contratos inteligentes necesitan datos del mundo analógico (por ejemplo, los valores de divisas, los precios de las acciones o ubicaciones de envío de mercancías) para que se ejecuten correctamente. Mientras que los oráculos como Chainlink y Band Protocol proporcionan datos off-chain a la blockchain, integrar esta información puede ser complicado.
Casos de uso de los contratos inteligentes 📕
Los desarrolladores apenas acaban de empezar a aprovechar el potencial de los contratos inteligentes, cuyo potencial para revolucionar otros sectores sobrepasa al de la blockchain. Conforme va avanzando la tecnología y se va extendiendo su uso, las posibilidades de los contratos inteligentes crecen enormemente, y crean oportunidades en sectores en los que era habitual recurrir a intermediarios y a la supervisión humana.
El futuro de este tipo de contratos va más allá de sustituir a los contratos tradicionales: hablamos de remodelar por completo sectores al eliminar los cuellos de botella, reducir los costes y crear una economía digital más transparente, segura y eficiente.
Estos son grandes ejemplos que ilustran cómo se están usando los contratos inteligentes en diferentes partes de la economía global.
1. Hipotecas
Los contratos inteligentes pueden optimizar el proceso de contratación de una hipoteca al automatizar la verificación de la información del solicitante, el plazo de los pagos y el desembolso de los préstamos. Esto reduce la dependencia que tenemos de intermediarios como bancos o abogados y ayuda a garantizar que todas las partes contractuales cumplan con sus obligaciones de manera transparente y eficiente. Por ejemplo, un contrato inteligente puede ingresar fondos automáticamente a un vendedor cuando se confirman y se completan determinados hitos, por ejemplo, tras realizarse inspecciones a inmuebles o constatarse la existencia de crédito.
2. Gestión de la identidad digital
Los contratos inteligentes basados en la blockchain permiten que las identidades digitales se puedan gestionar de forma más segura y privada. Los usuarios pueden tener un mayor control de sus datos personales, ya que pueden elegir compartir con terceros únicamente la información necesaria. Por ejemplo, Estonia ha puesto en marcha un sistema de identidad digital basado en la blockchain cuyo objetivo es que los ciudadanos autentiquen su identidad, firmen documentos y accedan a servicios con seguridad sin que haya intermediarios.
3. Logística de la cadena de suministro
Los contratos inteligentes aumentan la transparencia y la trazabilidad de las cadenas de suministro, puesto que hacen un seguimiento de los movimientos de las mercancías desde el punto de producción hasta el momento de la entrega. Cada paso del proceso se registra en la blockchain, lo que reduce las posibilidades de alternación o de fraude.
4. Ensayos clínicos
Los contratos inteligentes pueden mejorar la eficiencia y la integridad de los ensayos clínicos al automatizar el proceso de inscripción de pacientes, la recopilación de los datos y la gestión del consentimiento. Garantizan que los protocolos de los ensayos se sigan de manera estricta y que los datos se almacenen con seguridad en la blockchain. Por ejemplo, los contratos inteligentes pueden automatizar la liberación de fondos para equipos de investigación cuando se alcanzan hitos concretos, como la captación de participantes o la entrega de datos. Ello reduce el riesgo de que se produzcan errores humanos y favorece que el proceso del ensayo sea más transparente.
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